Caldera de biomasa industrial policombustible FOGOSUR Guadalquivir 120 en versión analógica, orientada a instalaciones industriales de alta potencia que demandan un sistema capaz de trabajar con leña y biomasa granulada como pellet, hueso de aceituna y cáscara de almendra. Su construcción en acero, el hogar de vermiculita y la triple combustión garantizan un funcionamiento eficiente y duradero.
Características principales
Fabricación: Acero con pintura en polvo epoxy anticalórica
Tolva de combustible: Estanca
Combustible: Leña y biomasa granulada (pellet, hueso de aceituna, cáscara de almendra)
Control: Cuadro analógico
Brasero: Floración de fundición
Sinfín: Doble sinfín con posibilidad de montaje a izquierda
Motoreductor: Europeo
Turbina: Centrífuga
Entrada de aire secundario: Posterior
Control de aire primario: Regulación manual
Aire comburente: Captación desde el exterior
Hogar: Vermiculita de alta densidad
Cristal: Cerámico resistente a 750 ºC con sistema de cristal limpio
Combustión: Triple combustión
Carga de leña: Hasta 40 cm
Datos técnicos
Potencia: 53 - 108 kW
Rendimiento: 89%
Peso: 695 kg
Consumo: 11,4 - 23,6 kg/h
Salida de humos: Ø 200 mm
Capacidad del depósito: 210 kg
Dimensiones (An x P x Al): 183,0 x 164,0 x 174,5 cm
Aplicaciones y usos
Las calderas de biomasa industriales están diseñadas para cubrir altas demandas térmicas en entornos profesionales, ofreciendo una solución eficiente, robusta y compatible con distintos tipos de combustible sólido.
Naves industriales y fábricas: Calefacción de grandes espacios, procesos productivos y mantenimiento de temperatura constante en entornos industriales.
Explotaciones agrícolas: Granjas, secaderos, invernaderos y otras instalaciones donde se requiere calefacción continua y económica.
Instalaciones ganaderas: Calefacción de naves de animales y producción de agua caliente para limpieza y procesos auxiliares.
Edificios de uso colectivo: Polideportivos, centros educativos, residencias, edificios municipales y otras instalaciones públicas.
Hoteles y alojamientos rurales: Sistemas de calefacción centralizada y producción de agua caliente sanitaria mediante intercambiador.
Comunidades de vecinos: Instalaciones centralizadas de calefacción como alternativa eficiente a calderas de gasóleo.
Industria agroalimentaria: Almazaras, bodegas, queserías y secaderos que requieren calor constante y fiable.
Gracias a su funcionamiento policombustible, estas calderas permiten utilizar leña y biomasa granulada como pellet, hueso de aceituna o cáscara de almendra, adaptándose a la disponibilidad local de combustible y reduciendo los costes energéticos.